Del modelo de reestructuración a la estrategia empresarial y la creación de valor social

El Grupo Indotek considera la sostenibilidad como un proceso de creación de valor que le permite transformar instalaciones obsoletas o poco rentables en inmuebles de calidad mediante la rehabilitación, el reposicionamiento y el cambio de uso. Su estrategia a largo plazo está en consonancia con las exigencias actuales en materia de protección del medio ambiente y sostenibilidad. Con motivo del Día Mundial del Reciclaje, hemos entrevistado al Dr. István Hüse, director de desarrollo inmobiliario del grupo empresarial, sobre la filosofía de la empresa, que ve en los inmuebles problemáticos no un residuo, sino un valor reciclable.

¿Qué significa la filosofía del «turnaround» en el caso de Indotek Group?

Este modelo se basaba inicialmente en una lógica de inversión. El punto de inflexión se produjo cuando, tras el enésimo proyecto, quedó claro que lo que ganamos desde el punto de vista empresarial supone también un beneficio social y medioambiental. Hoy en día ya no separamos estas dos dimensiones: el beneficio fue el punto de partida, mientras que el valor social surgió del reconocimiento y la responsabilidad. Nos dedicamos a inmuebles que, por alguna razón, no rinden lo suficiente: están obsoletos, funcionan mal o su función anterior ya no se ajusta a las necesidades del mercado. En todos los casos buscamos oportunidades; nuestro objetivo es descubrir los valores ocultos de cada inmueble, reposicionarlo y convertirlo en un proyecto sostenible a largo plazo. Además, prestamos especial atención al apoyo a las comunidades que viven en el entorno de los inmuebles que gestionamos, así como al desarrollo de la región en sentido estricto.

¿Qué ventajas ofrece la rehabilitación sostenible de edificios antiguos?

En muchos edificios, la estructura básica, la ubicación o la infraestructura circundante tienen un valor especial. Si conservamos estos elementos y los complementamos con tecnologías modernas y nuevas funciones, el inmueble puede cobrar una vida totalmente nueva. Esto no solo es racional desde el punto de vista económico, sino que también es más respetuoso con los recursos desde el punto de vista medioambiental que el derribo total y la nueva construcción: requiere menos energía, reduce los residuos y la huella de carbono, y prolonga el ciclo de vida de los edificios. De este modo, un edificio de oficinas rehabilitado no solo se convierte en un espacio de alquiler de mayor calidad, sino que también se reduce el despilfarro. La transformación de una zona industrial abandonada en un nuevo barrio no es solo desarrollo, sino regeneración urbana. Estos proyectos generan valor económico, estabilizan el mercado, preservan puestos de trabajo y, al rehabilitar los edificios existentes, retienen el carbono almacenado, que se perdería en caso de un derribo total.

¿Cómo aborda la empresa estos inmuebles obsoletos o con bajo rendimiento?

En primer lugar, analizamos el inmueble para determinar qué elementos se pueden conservar, cuáles se pueden remodelar y dónde residen los valores ocultos en la ubicación, la estructura, la composición de inquilinos o la función, entre otros aspectos. A esto le sigue el reposicionamiento, en el que no siempre mantenemos la función original, sino que adaptamos el uso futuro a las posibilidades del inmueble. Durante la modernización, llevamos a cabo importantes mejoras energéticas y técnicas: modernizamos las redes eléctricas, instalamos iluminación LED, utilizamos energías renovables, como paneles solares, y renovamos los sistemas de ingeniería, actividades con las que logramos resultados cuantificables. Por último, con el cambio de uso del inmueble —por ejemplo, de zona industrial a barrio residencial— y la mejora de la calidad de la gestión, nos aseguramos de que el lugar vuelva a ser atractivo: las viviendas de nueva construcción ofrecen un espacio vital moderno y sostenible, las oficinas un entorno de trabajo más moderno y los locales comerciales un mayor confort, por lo que la rehabilitación genera valor tanto desde el punto de vista económico como social y para los usuarios.

¿Qué resultados tangibles han aportado estas mejoras?

Entre 2020 y 2021 llevamos a cabo más de una docena de proyectos de eficiencia energética, por un valor aproximado de 500 millones de forints. Gracias a ellas, hemos podido ahorrar anualmente unos 220 000 metros cúbicos de gas natural y más de 670 MWh de energía eléctrica, lo que supone una reducción de las emisiones de dióxido de carbono de aproximadamente 600 toneladas al año. Esto demuestra claramente que la modernización resulta rentable no solo desde el punto de vista medioambiental, sino también desde el punto de vista económico.

El cambio de uso es fundamental en muchos proyectos de Indotek Group. ¿En qué se basan para decidir qué nueva función se le asignará a un inmueble?

Siempre analizamos qué función se justifica en función de las necesidades del mercado, teniendo en cuenta las características del emplazamiento y del edificio en cuestión. A veces, una antigua función industrial o de oficinas ya no resulta adecuada, pero puede ser ideal para uso residencial o para otros fines. El objetivo es que el nuevo uso del inmueble se adapte a largo plazo al entorno urbano y a las necesidades de los usuarios.

Uno de estos proyectos es LOFT52, situado en el distrito XIII, donde un edificio de oficinas se ha reconvertido en un edificio de viviendas. ¿Qué hace que este proyecto sea especial?

Un complejo inmobiliario compuesto por 118 unidades de uso mixto LOFT52 Es un buen ejemplo de cómo se puede convertir un edificio ya existente, con una ubicación excelente, en un entorno residencial moderno. Se ha conservado el aspecto exterior clásico del edificio, mientras que los espacios interiores se han modernizado. Las soluciones energéticas implementadas —como el sistema de refrigeración y calefacción VRF, el aislamiento térmico de última generación y las ventanas de triple acristalamiento— garantizan bajos costes de mantenimiento y un alto nivel de confort tanto para los residentes como para los propietarios de las oficinas.

En el caso del proyecto de la calle Baross, un edificio de oficinas se transformó en una residencia de estudiantes. ¿Por qué resultaba lógica esta reconversión?

La ubicación en la ciudad y las características del edificio resultaban ideales para su uso como residencia de estudiantes. Se ha creado una instalación que ofrece más de 200 plazas para estudiantes de educación superior, con baño privado en cada habitación, cocinas compartidas y espacios comunes. Este proyecto también ilustra bien cómo se puede adaptar un edificio existente a las necesidades de la época actual.

A Nyír Plaza Su renovación es uno de los proyectos estrella del programa de modernización de centros comerciales del grupo empresarial. ¿Cuál era el objetivo principal de la obra?

El objetivo era que el centro comercial presentara un aspecto moderno, fuera energéticamente eficiente y resultara atractivo para los visitantes. Entre las mejoras se incluyeron la renovación completa de la iluminación mediante la instalación de lámparas LED y luces decorativas LED personalizadas, la modernización de los sistemas de ingeniería, la instalación de paneles solares, así como la renovación completa de los espacios interiores y las zonas comunes, de modo que el edificio no solo funciona de forma más eficiente, sino que también ofrece una mejor experiencia a los visitantes.

El Revital Park, en el distrito XI, será un nuevo barrio residencial construido sobre una antigua zona industrial. ¿Qué hace que este proyecto sea especial?

A Parque Revital Se trata de un proyecto urbanístico a gran escala en un terreno industrial abandonado, que albergará más de dos mil viviendas. El proyecto se basa en el concepto de la „ciudad de los 15 minutos”, es decir, que los servicios cotidianos sean accesibles a menos de 15 minutos a pie. Además, se da especial importancia a las zonas verdes, con una superficie total de más de 22 000 m², a las soluciones de eficiencia energética y a las fuentes de energía renovables, como los sistemas de energía solar y las bombas de calor geotérmicas. Con la ayuda de los paneles solares, podremos generar 70 000 kWh de electricidad al año, y el consumo eléctrico de la comunidad se reducirá al menos en un 10 %.

¿Cómo ve el futuro del desarrollo inmobiliario?

En mi opinión, en el futuro la renovación del parque inmobiliario existente pasará a ocupar un lugar destacado. La sostenibilidad, la eficiencia energética y la adaptación al entorno urbano serán cuestiones clave, y es de esperar que, en el futuro, la reutilización adquiera un papel aún más importante en los proyectos de desarrollo inmobiliario.

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